Diseño gráfico sustentable

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Por: Cristina Valera


En la era del cuidado al medio ambiente y de la preservación de recursos, no era de esperarse que el diseño tomara parte para hacer lo que le corresponde. Sin embargo, ¿cómo puedes tu diseñador gráfico salvar al mundo un nodo a la vez?

Ser sustentable no significa hacer cada proyecto en papel reciclado y tintas orgánicas, eso sería imposible aun si se quisiera. El diseño sustentable va más allá; involucra el cuidado de la ECONOMÍA, la SOCIEDAD y del MEDIO AMBIENTE que son las bases de la sustentabilidad, todo esto antes, durante y después de diseñar.

Antes

  • Espacio de trabajo orientado al ahorro. 

Encerrado en una habitación obscura donde tienes que encender cinco bombillas para realizar tu trabajo no es la forma de optimizar recursos. Puedes comenzar orientando tu escritorio de trabajo hacia la fuente de luz natural más cercana, para que la primera mitad del día no necesites luz artificial, así ahorras dinero y energía eléctrica.

  • Organización de tiempo. 

¿Cuántas veces enciendes el ordenador sin saber siquiera lo que vas a hacer? Agendas, calendarios, cronogramas son el mejor aliado. Además de permitirte optimizar tu tiempo, reducirán la posibilidad de gastar recursos de formas inapropiadas. Así cada que inicies un proyecto, si está previamente esquematizado y dividido en tiempos y recursos, sabrás exactamente a dónde y con qué dirigirte en lugar de estar perdido media hora viendo tu computadora mientras te preguntas ¿qué iba a hacer?

  • Organización de recursos

Antes de diseñar, podemos evaluar con qué materiales contamos y en qué dimensiones, para así aprovecharlos y reducir el gasto económico. Esto también nos permite definir las dimensiones del producto acorde al sustrato con el que contamos, con lo que al momento de refinar y recortar el desecho será mínimo.

Durante

  • Materiales y proveedores locales.

Elige materiales de la comunidad, proveedores de servicios cerca de ti, eso ayuda a reducir gastos de transporte y de gasolina, además de que movilizas la economía local, de la cual tu trabajo también se está beneficiando.

  • Ahorro de tinta.

Cuando realizamos un diseño para medios impresos, debemos colocar como prioridad evitar las plastas de color, éstas provocan un gasto tremendo de tinta y además dificultan el reciclaje de esa pieza. Sin embargo, si no quieres limitar tus posibilidades de diseño, hoy en día existen aplicaciones diversas para el ahorro de tinta, las cuales realizan micro “perforaciones” a las letras para que frente al ojo humano se vean iguales pero reducen la tinta que se usaría en esos huecos que deja.

  • Papeles sin cubierta.

Los papeles sulfatados, couches y con cubierta llevan un recubrimiento que les proporciona su característico brillo, mismo que dificulta el trabajo de reciclaje. Un bond, una opalina son papeles sin cubierta, que además de facilitar el reciclado, favorecen a que la tinta sea la que brille y no el papel.

  • Procesos de impresión amigables con el medio ambiente.

Como diseñadores, debe ser nuestra responsabilidad orientar al cliente a procesos que sean menos agresivos con el medio ambiente y que además no afecten nuestro bolsillo. Técnicas como la serigrafía y offset que usan solventes y tintas base aceite, serán permitidas únicamente si el tiraje es considerablemente alto de manera que justifique usar materiales tan contaminantes, de otro modo las técnicas digitales serán la mejor opción. Sublimación, impresión digital entre otras, son mucho más nobles.

  • Diseñador sustentable.

No se puede hablar de diseño gráfico sustentable si tú como diseñador no eres sustentable. Cuida tu cuerpo, haz ejercicio, duerme bien y come bien. Si estás en óptimas condiciones, tus habilidades podrán usarse al máximo para hacer tu trabajo y cuidar de los tres pilares de la sustentabilidad. Fija horarios para realizar tus actividades, sé organizado con tus finanzas, de ser posible prepara tus propios alimentos con productos locales y empácalos en recipientes reusables. Sin embargo sabemos que esto no siempre es posible, así que si tu única opción es comprar comida fuera de casa durante tu horario laboral, lleva tus propios recipientes para que ahí te coloquen tu comida. Elige transporte público siempre que se pueda, o si debes trasladarte en auto particular, compártelo y lleva en tu viaje a alguien que lleve el mismo destino que tú, así beneficias a la economía, la sociedad y al medio ambiente de un solo tiro. Autos con un solo pasajero significa un gasto de recursos enorme.

Despues

  • El camino del producto sigue

Cuando generas un producto, debes plantearte qué tan difícil será para el usuario reciclarlo cuando termine su función, si agregar uno u otro material lo dificultará, será mejor no hacerlo. Algunos diseñadores incluso agregan instrucciones que indican dónde y cómo reciclarlo.

  • Los desechos

Todo aquello que sobra podemos separarlo de acuerdo al tipo de material y al tamaño. Al juntarlo y organizarlo será más fácil acudir a nuestro centro de reciclaje más cercano y ganar unas moneditas extra por algo que pudo haber terminado en la basura.


Por: Cristina Valera, Directora de creatividad sustentable en Grupo Icom

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